Pimienta el aceite que nos devuelve las fuerzas

La pimienta negra vuelve a encender el fuego del alma, estimulando la motivación, la energía, aumentando la fuerza física y potencializa la masculina.
Salvia: el aceite de la claridad y la visión

La salvia ayuda a las personas a cambiar las percepciones, nos ayuda a ver la verdad, revitalizando la conciencia psíquica, la creativos y los poderes intuitivos, alcanzando la sabiduría y elimina los bloqueos creativos.
Moringa: el aceite de la vida.

La moringa nos ayuda a mantener nuestro sistema inmunológico en su mejor estado y aumentar las defensas del organismo.
Tea tree: el aceite de la protección

Poderosísimo analgésico que quita cualquier tipo de dolor en cualquier localidad. También ayuda a la cistitis, uretritis nefritis y varios temas del sistema genitourinario.
Palma de rosa: el aceite de la gracia

La palma rosa es una planta que potencializa el tercer ojo. Además, es un regenerador celular, pues cura las heridas del alma que arrastramos con los recuerdos.
Lavanda: el aceite que nos regresa la calma

La lavanda es símbolo del renacimiento, un protector astral y nos limpia universalmente, renovando nuestro carácter, combatiendo los problemas emocionales, como la depresión, manías, irritabilidad y las emociones violentas.
Cardamomo: el aceite que nos regresa la calma

El cardamomo ayuda a la persona a recuperar la objetividad, la sobriedad mental y el autocontrol eliminando la confusión y mitigando la fatiga crónica.
Albahaca: el aceite de la atracción

Esta planta nos ayuda fuertemente como estimulante del sistema nervioso, lo fortalece, tranquilizándolo, previniendo los ataques de ansiedad, histeria, angustia y tensión nerviosa.
Menta: el aceite de la renovación

Estamos muy asociados con la menta, la encontramos comúnmente en las pastas dentales, y nos da esa sensación de frescura, esa misma sensación la necesitamos para equilibrar y armonizar la mente y el cuerpo físico.
Romero: el aceite del conocimiento

El romero ayuda a poner los pies sobre la tierra, a enraizar, a recordar nuestros sueños, estimulando la conciencia espiritual. Ayuda a las personas a superar traumas emocionales, a olvidar el pasado, previniendo los pensamientos oscuros y las pesadillas emocionales.
